jueves, 5 de mayo de 2011

Sismo sacude sur y centro de México

Un sismo de moderada intensidad sacudió el jueves el sur y centro de México sin que se reportaran inicialmente víctimas ni daños.

El movimiento telúrico de magnitud 5,8 se produjo a las 8:24 (1324 GMT) con epicentro a 138 kilómetros al este del puerto turístico de Acapulco, en el estado sureño de Guerrero, señaló el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, según sus siglas en inglés).

El sismo se sintió en la capital del país, donde personas comenzaron a desalojar edificios.

El secretario de Protección Civil de la capital mexicana, Elías Miguel Moreno, dijo a la cadena Televisa que tras una primera revisión no se registraron daños. "No tenemos ningún incidente relevante, el saldo (es) blanco hasta el momento", señaló.

martes, 3 de mayo de 2011

Sospechan fugas radiactivas en otra planta nuclear de Japón

Filtraciones de materiales radiactivos pueden estar produciéndose en la planta nuclear de Tsuruga (centro de Japón), por lo que sus responsables realizarán la parada manual de un reactor, informó ayer la agencia local Kyodo.

Las autoridades de la provincia japonesa de Fukui, donde se encuentra Tsuruga, sospechan de fugas procedentes de barras de combustible nuclear del reactor 2 de esa central, que en 1981 ya sufrió una filtración de agua radiactiva. Se ha detectado un aumento en la densidad de sustancias tóxicas en el líquido refrigerante y se teme que haya una filtración de material radiactivo.

Es por ello que la empresa operadora de la planta, Japan Atomic Power, ha decidido realizar una parada manual del reactor 2 y analizar el líquido refrigerante, de acuerdo con Kyodo. El 8 de marzo de 1981, esa central sufrió una fuga de agua radiactiva, que no fue dada a conocer hasta seis semanas después, a la que quedaron expuestas 300 personas.

Las sospechas sobre las filtraciones en Tsuruga se divulgan cuando no ha sido solucionada aún la situación de la planta nuclear de Fukushima Daiichi (noreste de Japón), cuyo sistema de refrigeración quedó dañado por el tsunami del 11 de marzo.

La operadora Tokyo Electric Power ha situado en tres meses el tiempo preciso para devolver la refrigeración estable a los tres reactores dañados de la planta, y entre seis y nueve meses el período necesario para apagar su combustible nuclear. Ello supondría que, en verano, la dosis de radiación emitida por la planta se habría reducido de forma constante y que, hacia finales de año, estarían por fin controladas sus fugas radiactivas.

Presupuesto extraordinario

La Dieta japonesa aprobó ayer un presupuesto de emergencia de 4,02 billones de yenes (unos 48.000 millones de dólares) para la primera fase de reconstrucción del nordeste de Japón devastado por el tsunami del 11 de marzo. El presupuesto fue ratificado con los votos favorables del partido gubernamental y la oposición en el Senado, después de que la Cámara Baja, la de mayor influencia de las dos que componen la Dieta, lo aprobara el pasado sábado, informa la agencia local Kyodo. Este presupuesto extra, que previsiblemente se verá seguido este año de otros dos más, fue presentado a la Dieta el jueves pasado, una semana después de ser anunciado por el Gobierno. Algunos parlamentarios citados por Kyodo creen que la suma de estos tres presupuestos podría superar los 10 billones de yenes (más de 121 mil millones de dólares). El terremoto de 9 grados Richter del pasado 11 de marzo dejó 14.704 muertos y 10.969 desaparecidos, además de destruir 70.000 viviendas y dejar a 130 mil personas sin hogar. De este primer presupuesto ratificado ayer, la mayor partida (1,2 billones de yenes ó 14.000 millones de dólares) servirá para reconstruir pueblos enteros.

El volcán Tungurahua afecta a 25.000 ecuatorianos

La erupción del volcán Tungurahua en Ecuador, situado en el centro del país andino, afecta ya a 25.000 personas, informó ayer a EFE Felipe Bazán, subdirector de respuesta de la Secretaría de Riesgos.

Entre los afectados la secretaría contabiliza a los habitantes de zonas cercanas al Tungurahua, las personas que realizan trabajos en esa área y los residentes de poblaciones en donde está llegando la ceniza que expulsa el volcán. El Gobierno declaró la alerta naranja el pasado 26 de abril, seis días después de que el volcán Tungurahua se reactivara, produciendo explosiones y emitiendo una columna de ceniza que por momentos llegó a los 8 kilómetros de altura.

La actividad del volcán ha provocado la evacuación de algunas poblaciones de la región, en el cantón Baños, y afecta la navegación aérea en la zona. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador anunció el envío de 1.400 paquetes con alimentos básicos, que deben sumarse a los 3.000 ya mandados y a los 6.900 pendientes de envío.

“A estos se le deben sumar los kits de higiene y los de limpieza que ya se mandaron a este sitio y que se están distribuyendo a la comunidad”, explicó Bazán. Con el envío de ayer, valorado en 130 mil dólares, se han repartido, por el momento, 4.400 paquetes de 22 kilos con víveres básicos típicos de la región, como arroz, azúcar, fríjoles y aceite, pensados para sustentar a una familia de cinco miembros durante ocho días. Aseguró que se están cubriendo las necesidades “de mucho más del 50 % de las personas afectadas” y no descartó llegar al 100 % de la población.

domingo, 1 de mayo de 2011

Más de 200 trabajadores de Iquique paralizan tras llegada de autos con radiación desde Japón

Más de 200 trabajadores paralizaron la madrugada del domingo sus labores en el puerto de Iquique ante la preocupación que causa el arribo de la motonave japonesa Hyundai 106, que transportaba 2.500 vehículos, algunos de los cuales presentan índices de radiactividad.
Asi lo confirmó a La Radio uno de los trabajadores portuarios presentes a la llegada de buque. Se trata de Guillermo, quien se manifestó preocupado por los niveles de radiación que podría tener la nave japonesa Hyundai 106, que recaló en el puerto iquiqueño ayer.
A raíz de la falta de información de parte de las autoridades, más de 200 trabajadores del puerto paralizaron en las madrugada sus funciones por miedo a la radiación. Guillermo aseguró que fue la propia autoridad aduanera quien alertó de la situación.
La alarma cundió en la tarde de ayer tras lo cual los estibadores llamaron a las autoridades, pero sólo se constituyeron en el puerto de la Empresa Portuaria Iquique, el diputado comunista Hugo Gutiérrez con el concejal Arsenio Lozano.
Entre tanto, según un informe emitido por el fiscalizador aduanero y que fue entregado al diputado Hugo Gutiérrez, la radiactividad estaba presente en 20 vehículos.
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Entre tanto, la seremi de Medio Ambiente, Marianella Ovalle, dijo que los 20 vehículos vienen con un nivel de radiactividad entre 1 y 2 y sólo uno marca nivel 5, siendo el nivel de riesgo el 8.
Mencionó además que, junto a aduanas siguen un monitoreo con todos barcos que provienen de Japón de acuerdo a un protocolo que fija la Comisión Chilena de Radioactividad que es la encargada de ordenar que las naves contaminadas se aislen, laven y descarguen en lugares autorizados.
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A comienzos de abril, la intendenta Luz Ebensperger y un equipo de Aduanas recibió también una nave procedente de Japón, que a pesar de no provenir de la zona cercana a la central nuclear de Fukushima, debió seguir el mismo procedimiento de monitoreo de ahora.

Aumenta cifra de muertos por tornados

La cifra de muertos tras el paso de devastadores tornados en Estados Unidos subió ayer a más de 350, mientras miles de aturdidos sobrevivientes acampaban sobre los escombros de sus viviendas o se dirigían a refugios o a casas de amigos.
Se calcula que el número de casas y edificios destruidos es de casi 10.000. Autoridades estatales y federales del sur de Estados Unidos aún no se ponían de acuerdo sobre la escala de devastación de la peor catástrofe natural del país desde el huracán Katrina en el 2005.
La firma que modela escenarios de riesgo, Equecat, prevé pérdidas aseguradas de entre 2.000 millones de dólares y 5.000 millones de dólares por los estragos causados por la serie de violentos tornados que afectaron a siete estados sureños esta semana.
La cifra de muertos en Alabama, el estado más golpeado, subió a 255 ayer, con al menos otros 101 muertos reportados en Misisipi, Tennessee, Arkansas, Georgia, Virginia y Luisiana.
"Tenemos miles de casas que han desaparecido por completo (...) No es una exageración decir que comunidades enteras fueron barridas", dijo a Reuters Yasamie August, portavoz de la Agencia de Manejo de Emergencias de Alabama.
En muchas comunidades del sur estadounidense, las escenas de destrucción con pilas de escombros enmarañados, maderas, vehículos y objetos personales recordaba a la devastación vista hace poco por el terremoto y tsunami en Japón.
Aún faltaban energía y agua en muchas áreas. "Es como vivir en otro mundo. La devastación está por todas partes", dijo John Gates, de la Iglesia Metodista Unida en Pleasant Grove, una comunidad con una población de cerca de 10.000 personas al oeste de Birmingham, Alabama. El número de muertos por la serie de tornados de esta semana, que se prevé aún que aumente, fue el segundo mayor causado por este tipo de fenómeno en la historia de Estados Unidos.

Es el segundo mayor desastre de EEUU
El número de muertos por la serie de tornados de esta semana, que se prevé aún que aumente, fue el segundo mayor causado por este tipo de fenómeno climático en la historia de Estados Unidos.
En 1925, una brutal borrasca dejó 747 víctimas mortales en siete estados del medio oeste. Los tornados recientes son el segundo peor desastre del que se tiene constancia en los registros nacionales, que datan de 1680. Aunque el último gran desastre natural que vivió el país, el de Katrina, dejó un rastro cinco veces más letal, con hasta 1.800 muertos, muchos recuerdan la imagen de destrucción que dejó en Nueva Orleans (Luisiana) cuando contemplan las ciudades arrasadas de los seis estados afectados.
El presidente Obama visitó la destruida localidad de Tuscaloosa, Alabama, el viernes para prometer ayuda federal para los estados afectados.

Para conocer el fenómeno

Un tornado es una corriente de aire que gira sobre un eje. Lo hace con violencia. La punta del ‘embudo’ toca la tierra y la parte superior está en contacto con una nube llamada ‘cúmulonimbus’

Los vientos superan los 70 kilómetros por hora, aunque en algunos, excepcionalmente violentos, se pueden registrar vientos de más de 450 kilómetros por hora.

Suelen recorrer decenas de kilómetros antes de disiparse. En ese trayecto devastan todo lo que encuentran a su paso. Son más frecuentes en el hemisferio norte.

FUKUSHIMA Y LOS OTROS CHERNÓBIL

La sombra de la catástrofe nuclear de Chernóbil asuela Japón. Todo comenzó el 11 de marzo, con un terremoto que hizo temblar al noreste nipón con su magnitud de 9 puntos en la escala de Richter, y con el gigantesco tsunami que azotó sus costas. El saldo: más de 28 mil personas muertas y desaparecidas, y una central nuclear dañada que activó la alerta máxima.

El epicentro de las preocupaciones está en Fukushima, donde la radiactividad pone en vilo a las autoridades y la población. Por ello, la Escala Internacional de Eventos Nucleares (INES, por sus siglas en inglés) del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) calificó con el número 7 al incidente, el más alto nivel de riesgo.

Exactamente 25 años después, Fukushima revive lo sucedido en suelo ucraniano con el reactor nuclear de Chernóbil, que hasta el 11 de marzo era el único evento de esta índole que llegó al tope en la escala de alerta de la INES. Página negra de la historia con miles de pérdidas humanas y daños ambientales que aún pasan factura.

Chernóbil erupcionó el 26 de abril de 1986. Las cifras sobre sus víctimas fatales no son oficiales porque el gobierno de la ex Unión Soviética (URSS) puso escollos en las investigaciones. Aunque la Organización Mundial de la Salud calculó que casi nueve mil personas fueron afectadas mortalmente en su salud por la radiación.

La exposición a la radiactividad es precisamente lo que quita el sueño a las autoridades niponas. Los riesgos del desarrollo de males como el cáncer, la leucemia, las cataratas, la esterilidad, los daños cerebrales, las mutaciones genéticas... provocaron la evacuación de un radio de 20 kilómetros alrededor de la planta de Fukushima.

La orden sacó a unas 80 mil personas de sus hogares, y los miembros de las familias damnificadas tienen sólo una oportunidad de dos horas para ingresar a sus ahora “casas fantasma”, para rescatar algo de sus pertenencias; todos vestidos con trajes de protección. Salvo aquellos que viven a 3 kilómetros de la central, los que no pueden ni asomarse a sus viviendas.

Es que el material radiactivo viaja por la atmósfera del noreste japonés. Y el problema se extiende al mar, donde se calculó al menos 10 mil toneladas de agua muy radiactiva. Ante este cuadro apocalíptico, el operador de la planta nipona anunció que se necesitarán tres meses para que bajen los niveles de radiactividad en la zona y otros seis para que se enfríen los reactores y se intervenga la central nuclear.

Hoy, resulta paradójico que Japón debe aprender de lo sucedido hace 25 años en Chernóbil para enfrentar a la catástrofe, ya que sus autoridades de entonces calificaban de “impensable” que un hecho así pudiera darse en su territorio. Más aún, Japón debe aprender de un Chernóbil que aún padece los golpes de la tragedia, ya que los trabajos de limpieza radiactiva se extenderán al menos otro medio siglo.

La reencarnación nipona de la tragedia ucraniana, además, ha reabierto el debate sobre los poco confiables sistemas de seguridad de la energía nuclear. Empero, está claro que ni Chernóbil ni Fukushima frenarán la carrera atómica en un mundo que en la actualidad cuenta con 442 reactores en 29 países; la mayoría en Estados Unidos, que tiene 104 (ver infografía).

Pero la historia tiene en sus páginas otros accidentes nucleares menos recordados. Discovery News elaboró un ranking de los “cinco peores”, de acuerdo con informes del Departamento de Energía de Estados Unidos y del OIEA. Aquí les mostramos algunos datos de estas catástrofes.

Efecto económico

A la par de los riesgos para la vida humana y el medio ambiente en las zonas cercanas a la planta nuclear de Fukushima, las autoridades japonesas miran de reojo los posibles efectos económicos de esta tragedia que va unida al terremoto y tsunami que afectaron al noreste nipón el 11 de marzo. Los vaticinios no son nada alentadores para una de las economías más prósperas de los últimos años. Por ejemplo, según la agencia AFP, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos calculó que Japón crecerá sólo en 0,8 por ciento en este año (cuando el año pasado ascendió en 3,9 por ciento), y que los daños en las infraestructuras y construcciones asoladas por desastres naturales, ascienden a 303.000 millones de dólares. Aparte, el excedente comercial nipón se redujo en 2.370 millones de dólares en marzo y el sector automovilístico del orbe resultó mermado por la catástrofe, ya que las fábricas japonesas dejaron de armar al menos un millón de vehículos para sus clientes.

Increíbles historias de sobrevivientes a los tornados

“El tornado no vendrá”, pensó T. Spivey, joven estudiante de Tuscaloosa, que minutos después vio por la ventana llegar como un monstruo negro al cono de viento devastador que hizo añicos su casa, y aún no se explica cómo pudo sobrevivir.

Al muchacho de 22 años le tiemblan los labios y suspira cuando relata el paso del tornado. “Estaba jugando a los videojuegos con dos amigos y teníamos otra televisión encendida con las noticias, y decían que estaba pasando un tornado”, contó.

“Como estamos lejos del centro pensé que no nos iba a tocar, pero fui a mirar por la ventana y vi que venía muy cerca”. No era posible escapar, y sólo quedaba buscar refugio. Los tres decidieron que el baño sería el mejor lugar. “Escuchamos el viento soplando y todo se rompía. Cuando salimos nos encontramos con esto”, dice al señalar la casa completamente derrumbada y rodeada por montañas de escombros.

A pocas cuadras de allí, Thanh Nguyen, un comerciante vietnamita de 48 años, recordaba con Bihn, un amigo que lo visitaba, ese minuto en el que ahora sienten que nacieron de nuevo.

“No sabíamos qué hacer cuando vimos que el tornado se nos venía encima, estábamos muy nerviosos”, contó. “Decidimos quedarnos en un rincón de la casa, cubiertos con frazadas”, relató. Los casi 60 segundos que demoró en pasar el tornado parecieron interminables para los dos amigos que temían lo peor.

Cuando salieron de su débil escondite, no podían creer la dimensión del desastre que los rodeaba. Al frente y a los costados de la casa cientos de enormes árboles estaban caídos y partían las viviendas.