El movimiento sísmico registrado el domingo a las 21.59 horas en el departamento de Cochabamba se sintió con mayor intensidad en la población de Aiquile, a 137 kilómetros de la ciudad.
Según el reporte del analista del Observatorio San Calixto de La Paz, Guido Ávila, la magnitud fue de 3,6 en la escala de Richter y la profundidad superficial. Los pobladores se encontraban atemorizados, algunos recordaban lo sucedido en 1998 cuando la tierra tembló dejando muerte, destrucción y desolación en este mismo lugar. En esta ocasión no existen reportes de daños personales o materiales.
Ante el anuncio de que se trataría de una réplica del sismo del 22 de noviembre en la provincia Moxos, Beni y que se sintió también en el departamento, Ávila descartó cualquier relación.
“Es otro fenómeno con una magnitud pequeña pero que se sintió porque fue superficial”, dijo a tiempo de reiterar que Cochabamba es una zona sísmica.
martes, 29 de noviembre de 2011
Alerta naranja por erupción del Tungurahua
Ecuador decretó la alerta naranja en la zona aledaña al volcán Tungurahua, que ayer entró en erupción y que mantiene una actividad "alta", aunque no se han ordenado evacuaciones forzosas, según dijo la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
Tras declarar ese nivel de alerta, la segunda máxima tras la roja, se pusieron en marcha los planes de contingencia y también se han dispuesto los refugios, pero "todavía no hay ninguna acción de evacuación", dijo una fuente de la Secretaría, que pidió no ser identificada.
Los expertos de esa entidad analizarán la evolución del volcán para determinar si es necesaria la salida de las personas que viven en sus faldas, que son muy productivas por el efecto fertilizante del material volcánico.
Por ahora permanece cerrada tan solo la carretera que une las localidades de Baños y Penipe./EFE
Tras declarar ese nivel de alerta, la segunda máxima tras la roja, se pusieron en marcha los planes de contingencia y también se han dispuesto los refugios, pero "todavía no hay ninguna acción de evacuación", dijo una fuente de la Secretaría, que pidió no ser identificada.
Los expertos de esa entidad analizarán la evolución del volcán para determinar si es necesaria la salida de las personas que viven en sus faldas, que son muy productivas por el efecto fertilizante del material volcánico.
Por ahora permanece cerrada tan solo la carretera que une las localidades de Baños y Penipe./EFE
Un sismo sacude otra vez Aiquile y causa pánico
Un sismo de 3,6 grados de magnitud en la escala de Richter asustó la noche del domingo a la población de Aiquile, distante a 137 kilómetros de la ciudad, e hizo que un grupo de vecinos pase la noche en las calles de esa ciudad, por temor al desplome de sus viviendas.
Según el analista del Observatorio de San Calixto, Guido Ávila, el evento sísmico tuvo como epicentro la provincia Campero, a 25 kilómetros del municipio de Aiquile.
El temblor, calificado por el observatorio como moderado, obligó también a la evacuación temporal de los pacientes del hospital Carmen López, inmueble que sufrió algunas rajaduras en su infraestructura. Varias viviendas también han reportado daños leves.
Según el responsable de Urbanismo de la Alcaldía de Aiquile, Walter Camacho, la noche del domingo un grupo de pobladores sacaron sus colchones a las calles y se acomodaron en las jardineras, donde permanecieron en vigilia hasta el día siguiente.
En tanto, una enfermera del hospital de Aiquile dijo que el sismo duró casi un minuto y que se registraron dos réplicas a las 3:00 y 5:00 de ayer. “Las paredes del hospital están rajadas y algunos objetos rotos”, añadió.
Sobre la relación del sismo de 3,6 en la escala de Richter, registrado el 27 de noviembre, con el terremoto del 22 de mayo de 1998 de una magnitud de 6,8 en la escala de Richter, el analista del Observatorio expresó que “justamente el terremoto de hace más de 10 años ha sido por esa zona; pero, más o menos de ese tiempo ahora no ha habido actividad sísmica. Sin embargo, el sismo del domingo fue uno de intensidad moderada”.
Según el analista del Observatorio San Calixto, “técnicamente los sismos que ocurren en el departamento de Cochabamba son por fallas geológicas”.
Según estudios geológicos, en el departamento existen tres fallas geológicas: la primera está en la zona de Aiquile y Totora, la segunda en Sipe Sipe y la tercera en el norte de la ciudad a la altura del parque Tunari.
Temblores seguidos
Funcionarios de la Alcaldía de Aiquile anunciaron ayer que analizan la pertinencia de pedir que se realice una investigación sobre los movimientos sísmicos en la zona, debido a que en el último año la frecuencia de los sismos se habría incrementado y casi cada mes se registra un temblor.
Según Camacho, el sismo del domingo “fue fuerte en relación a los que normalmente se sienten en la región. Al ser de mayor intensidad a los que ya estamos acostumbrados, la gente un poco se ha asustado. En las calles principales ha habido gente que por precaución se ha arrimado a las jardineras”.
Según una trabajadora del hospital Carmen López de Aiquile, “la gente está susceptible y salieron la mayoría con sus colchones a dormir a la calle, inclusive los pacientes”.
Según el analista del Observatorio de San Calixto, Guido Ávila, el evento sísmico tuvo como epicentro la provincia Campero, a 25 kilómetros del municipio de Aiquile.
El temblor, calificado por el observatorio como moderado, obligó también a la evacuación temporal de los pacientes del hospital Carmen López, inmueble que sufrió algunas rajaduras en su infraestructura. Varias viviendas también han reportado daños leves.
Según el responsable de Urbanismo de la Alcaldía de Aiquile, Walter Camacho, la noche del domingo un grupo de pobladores sacaron sus colchones a las calles y se acomodaron en las jardineras, donde permanecieron en vigilia hasta el día siguiente.
En tanto, una enfermera del hospital de Aiquile dijo que el sismo duró casi un minuto y que se registraron dos réplicas a las 3:00 y 5:00 de ayer. “Las paredes del hospital están rajadas y algunos objetos rotos”, añadió.
Sobre la relación del sismo de 3,6 en la escala de Richter, registrado el 27 de noviembre, con el terremoto del 22 de mayo de 1998 de una magnitud de 6,8 en la escala de Richter, el analista del Observatorio expresó que “justamente el terremoto de hace más de 10 años ha sido por esa zona; pero, más o menos de ese tiempo ahora no ha habido actividad sísmica. Sin embargo, el sismo del domingo fue uno de intensidad moderada”.
Según el analista del Observatorio San Calixto, “técnicamente los sismos que ocurren en el departamento de Cochabamba son por fallas geológicas”.
Según estudios geológicos, en el departamento existen tres fallas geológicas: la primera está en la zona de Aiquile y Totora, la segunda en Sipe Sipe y la tercera en el norte de la ciudad a la altura del parque Tunari.
Temblores seguidos
Funcionarios de la Alcaldía de Aiquile anunciaron ayer que analizan la pertinencia de pedir que se realice una investigación sobre los movimientos sísmicos en la zona, debido a que en el último año la frecuencia de los sismos se habría incrementado y casi cada mes se registra un temblor.
Según Camacho, el sismo del domingo “fue fuerte en relación a los que normalmente se sienten en la región. Al ser de mayor intensidad a los que ya estamos acostumbrados, la gente un poco se ha asustado. En las calles principales ha habido gente que por precaución se ha arrimado a las jardineras”.
Según una trabajadora del hospital Carmen López de Aiquile, “la gente está susceptible y salieron la mayoría con sus colchones a dormir a la calle, inclusive los pacientes”.
El Uturunco está despertando
Existe un sector en la Cordillera de los Andes, compartido entre Bolivia, Chile y Argentina, que posee una gran cantidad de calderas volcánicas, lo que refleja que en este sector existió, hace miles de años, una gran actividad volcánica.
Uturuncu es el pico más alto del sudoeste de Bolivia. Se trata de un estratovolcán situado al este de Laguna Colorada. Siendo la montaña más alta del sur del país, sobresale por encima del pequeño pueblo de Quetana en Potosí.
Según científicos entendidos en la materia de vulcanología, la inspección vía satélite del volcán no mostró evidencias de actividad postglacial.
Los flujos de lava andesítica y dacítica dominan en el Uturuncu, y no se observaron depósitos piroclásticos durante las inspecciones realizadas in situ.
Hay dos fumarolas cerca de la cumbre, y se ha observado una gran deformación del suelo en mayo de 1992, junto con actividad sísmica, lo que indica que existe un sistema magmático.
Investigadores de diversas universidades del mundo están trabajando casi como detectives geológicos en el volcán, utilizando una serie de herramientas para intentar averiguar lo esencial del pasado tranquilo del volcán, comprender lo que está haciendo actualmente y poderse adelantar a los pasos siguientes que podría dar el volcán.
"Yo llamo a esto" forense volcán, "porque estamos utilizando técnicas tan diferentes de entender este fenómeno", dijo el profesor de la Universidad Estatal de Oregon Shan de Silva, un vulcanólogo del equipo de investigación.
CRECIMIENTO INUSUAL
Y es que este grupo de científicos estudia el misterioso y rápido inflado del volcán, ya que Uturuncu se está inflando a una velocidad sorprendente.
Hace unos cinco años, los investigadores estudiaron la zona que hay bajo el volcán y alrededor de él, y que se infla como un balón gigante bajo un amplio disco de 70 kilómetros.
Estudios recientes sugieren que el volcán se está inflando a una media de 1 a 2 centímetros por año a lo largo de una zona de 70 kilómetros, lo que sugiere que el magma está entrando en su sistema. Se trata del ritmo más rápido de una zona volcánica en la Tierra. Algo realmente sorprendente. Además, en forma circular.
Se calcula que la cámara de magma que hay bajo el volcán está aumentando a un ritmo de 1 metro cúbico por segundo.
Es decir, 10 veces más rápido que el ritmo medio normal para una cámara magmática de esta amplitud.
El pico se alza como un sombrero de fiesta en el centro de la zona de inflado. "Es muy circular. Es como un gran ojo de buey", dijo Jonathan Perkins, un estudiante graduado en la Universidad de California, Santa Cruz, que acaba de presentar el trabajo en la montaña en la Sociedad Geológica de este año de la reunión de los Estados Unidos en Minneapolis.
Los científicos afirman que no piensan que el volcán vaya a entrar en erupción, sino que se trata de un fenómeno realmente interesante para estudiar, ya que pensaban que el volcán estaba muerto. Sin embargo, no hay necesidad de huir por el momento, dijeron los científicos.
"No es un volcán que creemos que va a estallar en cualquier momento, pero sin duda es interesante, porque la zona se pensaba que era esencialmente muerto", dijo De Silva.
¿UN SUPERVOLCÁN?
Uturuncu está rodeado por una de las concentraciones más densas de supervolcáncanes del planeta, todos ellos en reposo desde hace un millón de años.
Los supervolcanes tienen el poder suficiente como para emitir materiales volcánicas con una intensidad mil veces superior a lo normal, como por ejemplo el volcán de Santa Helena.
La última vez que nuestro planeta sufrió algo parecido fue hace unos 74 mil años en Indonesia, y su impacto no fue a nivel local sino global.
Uturuncu es un volcán del mismo tipo que el volcán de Santa Helena, en el estado de Washington, aunque su incremento en actividad podría indicar que se está formando otro supervolcán, o quizás no.
De hecho, incluso podría tardar unos 300 mil años en convertirse en un supervolcán y entrar en erupción como tal. Asimismo, la última erupción del Uturuncu fue hace unos 300 mil años.
Para descubrir exactamente qué está sucediendo, los científicos tendrán que encontrar y analizar los datos de hace miles de años, ya que sólo contamos con datos vía satélite de hace 20 años.
VOLCANES CON ANTECEDENTES
"Así que ahí es donde entramos noso tros como geomorfólogos - para buscar pistas en el paisaje para conocer la evolución topográfica a largo plazo del volcán", dijo Perkins.
Perkins y sus colegas utilizaron los antiguos lagos, ahora en gran parte en seco, a lo largo de los flancos del volcán para buscar signos de la acción en aumento.
Si el ángulo de las líneas cambiado durante miles de años - si la cumbre de la montaña se levantó, poco a poco se levante un lado del lago - que indicaría el pico había ido en aumento desde hace bastante tiempo, o al menos proporcionar una mejor idea de cuando el movimiento comenzó.
Las condiciones locales, en gran parte sin tocar por la erosión o el alcance de la exuberante vegetación y vida animal, se prestan para el trabajo de detective geológico, señaló Perkins.
Perkins dijo que las encuestas realizadas en el otoño pasado lagos no indicó inflación a largo plazo. Sin embargo, los lagos de inclinación son sólo un indicador del crecimiento del volcán, dijo.
De Silva dijo que el equipo de detectives geológicos está trabajando para combinar datos de varias fuentes - los datos sísmicos, datos de GPS, las variaciones en la gravedad, incluso minutos - para precisar cuándo y por qué la montaña se despertó de sus 300 mil años de duración, sueño, y mejor predecir su siguiente gran movimiento.
La tierra de los súpervolcanes
Los andes centrales gran cantidad de calderas
Un volcán es un conducto subterráneo que atraviesa la corteza terrestre hasta la superficie, a través del cual se erupciona, gas, lava y roca sólida. La mayoría de las erupciones volcánicas son eventos esporádicos donde se eyectan entre 100 y mil kilómetros cúbicos de material. Cuando se expulsa dicha cantidad de material desde la cámara magmática, la superficie colapsa y cae dentro del espacio vacío generado en la cámara subterránea.
La oquedad resultante en la superficie se denomina “caldera”.
En los Andes Centrales, alrededor de la triple-frontera boliviana-chileno-argentina, existen una gran cantidad de calderas. Entre los lugares volcánicos más conocidos en este sector están: volcán Uturuncu, volcán Lascar (Chile) erupcionó en el año 1993 y es el más activo del norte chileno.
El Tatio (Chile) es el tercer campo de géiseres más grande del mundo. Cuenta con más de 80 géiseres activos.
Todo esta región constituye el Complejo Volcánico Altiplano Puna - conocido como APVC- por sus siglas en inglés, y cubre unos 70 mil kilómetros cuadrados en los tres países.
Este campo volcánico tiene fama mundial porque en él se encuentran algunos de los supervolcanes más grandes del planeta. Se calcula que en los últimos 10 millones de años unos 12 mil kilómetros cúbicos de magma hicieron erupción desde estos grandes centro volcánicos.
¿Qué es un supervolcán?
tiene una erupción explosiva decenas de calderas volcánicas
El término supervolcán, se usa informalmente para referirse a centro volcánicos que originaron erupciones explosivas excepcionalmente grandes, capaces de infuir en el clima y provocar catástrofes globales.
Esta capacidad, se debe a que las erupciones explosivas generan un gran volumen de ceniza volcánica y gases, que pueden permanecer en la atmósfera por mucho tiempo impidiendo el paso de la luz del sol.
El ser humano moderno sólo vio dos erupciones de esta magnitud.
La primera fue la erupción del supervolcán Toba, Sumatra, hace 75 mil años, causante de un drástica disminución de la diversidad genética del hombre en la prehistoria; la segunda, la del volcán Tambora, Indonesia, en 1815, mucho más modesta en volumen pero que provocó severos cambios en el clima de todo el globo. Las investigaciones actuales indican que en algún momento en el futuro ocurrirá una de estas erupciones con todas sus consecuencias.
La roca volcánica tí́pica que se forma a partir de una erupción explosiva de gran volumen es la ignimbrita. Esta roca es el resultado de la consolidación de una especie de emulsión, conformada por una mezcla de gases, ceniza volcánica y piedra pómez, que viaja a ras del suelo a velocidades cercanas a los 100 km/h.
Esta mezcla, que se encuentra a temperaturas de 600 a 800°C, tiene gran capacidad de movimiento y puede alejarse varias decenas de kilómetros desde el lugar de la erupción.
Bolivia, campo volcánico
Hace cinco mil años hubo erupciones
Departamento de Potosí
Bolivia tiene extensos campos volcánicos que cubren aproximadamente una superficie de 100 mil metros cuadrados del territorio nacional.
Afloramientos de estas rocas volcánicas se encuentran principalmente a lo largo de la Cordillera Occidental, y en menor proporción en el Altiplano y la Cordillera Oriental.
Actualmente, se conoce que las erupciones explosivas, que son las que entrañan mayor riesgo, han sido frecuentes en la historia geológica de los Andes bolivianos. No obstante, aún son muy pocos los estudios detallados de los centros volcánicos donde ocurrieron estas erupciones.
Este hecho es el que provoca que geólogos de los países vecinos, especialmente de Chile y Argentina, incursionen con cierta frecuencia en territorio boliviano.
Uno de los campos volcánicos más extensos de Bolivia se encuentra en las provincias Nor y Sur Lípez del departamento de Potosí. Existen varios volcanes en este sector que son considerados potencialmente activos. Muchos de ellos se encuentran en estado fumarólico, pero no existen evidencias que indiquen que hicieron erupción en los últimos cinco mil años.
ÁRBOL DE PIEDRA
Es una formación geomorfológica del tipo seta rocosa debido a la erosión del viento que destaca de un conjunto de rocas volcánicas de diferentes figuras ubicadas en un arenal, desierto Siloli, al ingreso de la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Abaroa, en el departamento de Potosí, Bolivia.
Uturuncu es el pico más alto del sudoeste de Bolivia. Se trata de un estratovolcán situado al este de Laguna Colorada. Siendo la montaña más alta del sur del país, sobresale por encima del pequeño pueblo de Quetana en Potosí.
Según científicos entendidos en la materia de vulcanología, la inspección vía satélite del volcán no mostró evidencias de actividad postglacial.
Los flujos de lava andesítica y dacítica dominan en el Uturuncu, y no se observaron depósitos piroclásticos durante las inspecciones realizadas in situ.
Hay dos fumarolas cerca de la cumbre, y se ha observado una gran deformación del suelo en mayo de 1992, junto con actividad sísmica, lo que indica que existe un sistema magmático.
Investigadores de diversas universidades del mundo están trabajando casi como detectives geológicos en el volcán, utilizando una serie de herramientas para intentar averiguar lo esencial del pasado tranquilo del volcán, comprender lo que está haciendo actualmente y poderse adelantar a los pasos siguientes que podría dar el volcán.
"Yo llamo a esto" forense volcán, "porque estamos utilizando técnicas tan diferentes de entender este fenómeno", dijo el profesor de la Universidad Estatal de Oregon Shan de Silva, un vulcanólogo del equipo de investigación.
CRECIMIENTO INUSUAL
Y es que este grupo de científicos estudia el misterioso y rápido inflado del volcán, ya que Uturuncu se está inflando a una velocidad sorprendente.
Hace unos cinco años, los investigadores estudiaron la zona que hay bajo el volcán y alrededor de él, y que se infla como un balón gigante bajo un amplio disco de 70 kilómetros.
Estudios recientes sugieren que el volcán se está inflando a una media de 1 a 2 centímetros por año a lo largo de una zona de 70 kilómetros, lo que sugiere que el magma está entrando en su sistema. Se trata del ritmo más rápido de una zona volcánica en la Tierra. Algo realmente sorprendente. Además, en forma circular.
Se calcula que la cámara de magma que hay bajo el volcán está aumentando a un ritmo de 1 metro cúbico por segundo.
Es decir, 10 veces más rápido que el ritmo medio normal para una cámara magmática de esta amplitud.
El pico se alza como un sombrero de fiesta en el centro de la zona de inflado. "Es muy circular. Es como un gran ojo de buey", dijo Jonathan Perkins, un estudiante graduado en la Universidad de California, Santa Cruz, que acaba de presentar el trabajo en la montaña en la Sociedad Geológica de este año de la reunión de los Estados Unidos en Minneapolis.
Los científicos afirman que no piensan que el volcán vaya a entrar en erupción, sino que se trata de un fenómeno realmente interesante para estudiar, ya que pensaban que el volcán estaba muerto. Sin embargo, no hay necesidad de huir por el momento, dijeron los científicos.
"No es un volcán que creemos que va a estallar en cualquier momento, pero sin duda es interesante, porque la zona se pensaba que era esencialmente muerto", dijo De Silva.
¿UN SUPERVOLCÁN?
Uturuncu está rodeado por una de las concentraciones más densas de supervolcáncanes del planeta, todos ellos en reposo desde hace un millón de años.
Los supervolcanes tienen el poder suficiente como para emitir materiales volcánicas con una intensidad mil veces superior a lo normal, como por ejemplo el volcán de Santa Helena.
La última vez que nuestro planeta sufrió algo parecido fue hace unos 74 mil años en Indonesia, y su impacto no fue a nivel local sino global.
Uturuncu es un volcán del mismo tipo que el volcán de Santa Helena, en el estado de Washington, aunque su incremento en actividad podría indicar que se está formando otro supervolcán, o quizás no.
De hecho, incluso podría tardar unos 300 mil años en convertirse en un supervolcán y entrar en erupción como tal. Asimismo, la última erupción del Uturuncu fue hace unos 300 mil años.
Para descubrir exactamente qué está sucediendo, los científicos tendrán que encontrar y analizar los datos de hace miles de años, ya que sólo contamos con datos vía satélite de hace 20 años.
VOLCANES CON ANTECEDENTES
"Así que ahí es donde entramos noso tros como geomorfólogos - para buscar pistas en el paisaje para conocer la evolución topográfica a largo plazo del volcán", dijo Perkins.
Perkins y sus colegas utilizaron los antiguos lagos, ahora en gran parte en seco, a lo largo de los flancos del volcán para buscar signos de la acción en aumento.
Si el ángulo de las líneas cambiado durante miles de años - si la cumbre de la montaña se levantó, poco a poco se levante un lado del lago - que indicaría el pico había ido en aumento desde hace bastante tiempo, o al menos proporcionar una mejor idea de cuando el movimiento comenzó.
Las condiciones locales, en gran parte sin tocar por la erosión o el alcance de la exuberante vegetación y vida animal, se prestan para el trabajo de detective geológico, señaló Perkins.
Perkins dijo que las encuestas realizadas en el otoño pasado lagos no indicó inflación a largo plazo. Sin embargo, los lagos de inclinación son sólo un indicador del crecimiento del volcán, dijo.
De Silva dijo que el equipo de detectives geológicos está trabajando para combinar datos de varias fuentes - los datos sísmicos, datos de GPS, las variaciones en la gravedad, incluso minutos - para precisar cuándo y por qué la montaña se despertó de sus 300 mil años de duración, sueño, y mejor predecir su siguiente gran movimiento.
La tierra de los súpervolcanes
Los andes centrales gran cantidad de calderas
Un volcán es un conducto subterráneo que atraviesa la corteza terrestre hasta la superficie, a través del cual se erupciona, gas, lava y roca sólida. La mayoría de las erupciones volcánicas son eventos esporádicos donde se eyectan entre 100 y mil kilómetros cúbicos de material. Cuando se expulsa dicha cantidad de material desde la cámara magmática, la superficie colapsa y cae dentro del espacio vacío generado en la cámara subterránea.
La oquedad resultante en la superficie se denomina “caldera”.
En los Andes Centrales, alrededor de la triple-frontera boliviana-chileno-argentina, existen una gran cantidad de calderas. Entre los lugares volcánicos más conocidos en este sector están: volcán Uturuncu, volcán Lascar (Chile) erupcionó en el año 1993 y es el más activo del norte chileno.
El Tatio (Chile) es el tercer campo de géiseres más grande del mundo. Cuenta con más de 80 géiseres activos.
Todo esta región constituye el Complejo Volcánico Altiplano Puna - conocido como APVC- por sus siglas en inglés, y cubre unos 70 mil kilómetros cuadrados en los tres países.
Este campo volcánico tiene fama mundial porque en él se encuentran algunos de los supervolcanes más grandes del planeta. Se calcula que en los últimos 10 millones de años unos 12 mil kilómetros cúbicos de magma hicieron erupción desde estos grandes centro volcánicos.
¿Qué es un supervolcán?
tiene una erupción explosiva decenas de calderas volcánicas
El término supervolcán, se usa informalmente para referirse a centro volcánicos que originaron erupciones explosivas excepcionalmente grandes, capaces de infuir en el clima y provocar catástrofes globales.
Esta capacidad, se debe a que las erupciones explosivas generan un gran volumen de ceniza volcánica y gases, que pueden permanecer en la atmósfera por mucho tiempo impidiendo el paso de la luz del sol.
El ser humano moderno sólo vio dos erupciones de esta magnitud.
La primera fue la erupción del supervolcán Toba, Sumatra, hace 75 mil años, causante de un drástica disminución de la diversidad genética del hombre en la prehistoria; la segunda, la del volcán Tambora, Indonesia, en 1815, mucho más modesta en volumen pero que provocó severos cambios en el clima de todo el globo. Las investigaciones actuales indican que en algún momento en el futuro ocurrirá una de estas erupciones con todas sus consecuencias.
La roca volcánica tí́pica que se forma a partir de una erupción explosiva de gran volumen es la ignimbrita. Esta roca es el resultado de la consolidación de una especie de emulsión, conformada por una mezcla de gases, ceniza volcánica y piedra pómez, que viaja a ras del suelo a velocidades cercanas a los 100 km/h.
Esta mezcla, que se encuentra a temperaturas de 600 a 800°C, tiene gran capacidad de movimiento y puede alejarse varias decenas de kilómetros desde el lugar de la erupción.
Bolivia, campo volcánico
Hace cinco mil años hubo erupciones
Departamento de Potosí
Bolivia tiene extensos campos volcánicos que cubren aproximadamente una superficie de 100 mil metros cuadrados del territorio nacional.
Afloramientos de estas rocas volcánicas se encuentran principalmente a lo largo de la Cordillera Occidental, y en menor proporción en el Altiplano y la Cordillera Oriental.
Actualmente, se conoce que las erupciones explosivas, que son las que entrañan mayor riesgo, han sido frecuentes en la historia geológica de los Andes bolivianos. No obstante, aún son muy pocos los estudios detallados de los centros volcánicos donde ocurrieron estas erupciones.
Este hecho es el que provoca que geólogos de los países vecinos, especialmente de Chile y Argentina, incursionen con cierta frecuencia en territorio boliviano.
Uno de los campos volcánicos más extensos de Bolivia se encuentra en las provincias Nor y Sur Lípez del departamento de Potosí. Existen varios volcanes en este sector que son considerados potencialmente activos. Muchos de ellos se encuentran en estado fumarólico, pero no existen evidencias que indiquen que hicieron erupción en los últimos cinco mil años.
ÁRBOL DE PIEDRA
Es una formación geomorfológica del tipo seta rocosa debido a la erosión del viento que destaca de un conjunto de rocas volcánicas de diferentes figuras ubicadas en un arenal, desierto Siloli, al ingreso de la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Abaroa, en el departamento de Potosí, Bolivia.
“El día del tornado oramos y pensamos que íbamos a morir”
La vida de Pedro Mamani, Cinthia y María Lazarte no ha vuelto a ser la misma desde que el tornado del 16 de noviembre pasó por sus viviendas, ubicadas en la zona de Pucara.
Los tres viven atemorizados y aún no pueden creer cómo sobrevivieron al fenómeno natural, que por primera vez se formó en el departamento.
Ese día, Pedro Mamaní realizaba arreglos en el jardín de su casa para otorgar un espacio apropiado a sus gallinas, cuando de pronto vio que se aproximaba un fuerte viento al que inicialmente no le dio importancia, pero que minutos después lo arrastró unos metros.
También vio cómo las calaminas de su casa eran elevadas, como si fueran papeles.
Para evitar que el viento lo arrastre más, corrió hacia la puerta de su habitación para agarrarse de ella y protegerse. Lo mismo hizo su esposa.
“Eso nos salvó la vida, no se que hubiera pasado si no me sujetaba de la puerta. En ese momento no sabía qué hacer, me quedé atontado y creía que iba a morir”, dijo.
Desde ese día, la vida de Pedro Mamaní cambió totalmente porque observó cómo en un par de minutos el tornado destruyó el trabajo de toda su vida.
Pedro, que se dedica a la agricultura, había comprado hace unos meses una computadora que le costó 500 dólares, que por el tornado quedó totalmente dañada.
En un lote baldío detrás de su casa quedaron los restos de su techo y las canaletas que fueron arrastradas por el tornado.
“Para reparar los destrozos tuve que prestarme dinero, porque las calaminas y el cemento que me dio la Gobernación fueron insuficientes”, dijo a tiempo de pedir más ayuda a las autoridades.
NI LA TIENDA SE SALVÓ
A unas tres cuadras de la casa de Pedro Mamaní se encuentra la vivienda de las hermanas Cinthia y María Lazarte, una de las familias que perdió hasta sus ingresos económicos a causa del tornado.
María, la menor de las dos hermanas, estaba en su tienda en el momento en el que ocurrió el tornado.
Dijo que vio venir un viento fuerte y atinó a cerrar la puerta de la tienda, pero cuando intentó salir del cuarto ya era tarde porque el tornado pasaba justo por su casa.
“Era un sonido terrible y sólo quería que termine. Cerré los ojos, porque si los tenía abiertos quizás hubiera sido peor, me hubiera tratado de mover”, dijo entre lágrimas.
Mientras María estaba en la tienda, su hermana Cinthia vivió el tornado en la habitación que estaba al lado. Un fuerte sonido, parecido al de una volqueta descargando piedras llamó su atención y fue entonces que decidió salir a ver, pero cuando se acercó a la puerta observó a su gato correr por el patio, por lo que decidió quedarse en la habitación.
Sin embargo, nunca pensó que el tornado provocaría la caída del techo del cuarto donde estaba.
“Fue en ese instante que empecé a orar para no morir aplastada, y pensé en esconderme debajo la cama”, relató y agregó que en ese momento se acordó que su hermana estaba en la tienda por lo que salió del cuarto sin pensar en lo que le podía pasar.
En ese momento, el tornado ya había terminado y al salir al patio de su casa solamente pudo observar que todo estaba destruido.
“Corrí y abracé a mi hermana, ambas llorábamos”, dijo con la voz entrecortada al recordar ese fatídico día.
Ambas no podían creer lo que había pasado en su casa y ninguna encontraba explicación.
Minutos después del tornado vino un granizado y la preocupación de las hermanas era evitar que toda la mercadería que tenían en la tienda se moje.
Cinthia y María no pudieron hacer mucho para tratar de salvar la mercadería de la tienda. Algunos vecinos, que salieron de sus casas asustados por el paso del tornado, acudieron a la vivienda de las hermanas Lazarte para ayudarles a trasladar sus cosas.
Lo poco que ahora les queda de la tienda es vendido a los vecinos del lugar en su patio, pero los ingresos para esta familia no son los mismos que antes.
“Nosotras vivimos de esta tienda, es nuestra fuente de trabajo para sacar adelante a nuestras hijas, pero el tornado se lo ha llevado todo”, dijo Cinthia.
A más de una semana del fenómeno, cinco funcionarios de la Alcaldía Municipal trabajan en la casa de las hermanas Lazarte para reconstruir los techos y los muros que fueron derribados por el tornado.
Las hermanas, que hasta ahora no pueden superar lo vivido en el momento del tornado, solamente dan gracias a Dios por no haber sido aplastadas por los techos y muros de su casa. Sin embargo, aseguraron que todavía no pueden dormir tranquilas porque tienen miedo de que el fenómeno se vuelva a repetir.
“Cuando hace viento ya tenemos miedo, nunca creímos que algo así nos iba a pasar justo a nosotras. Sólo esperamos que las lluvias no sean muy fuertes todavía, porque todas nuestras cosas que están a la intemperie se van a mojar”, agregó María.
Los tres viven atemorizados y aún no pueden creer cómo sobrevivieron al fenómeno natural, que por primera vez se formó en el departamento.
Ese día, Pedro Mamaní realizaba arreglos en el jardín de su casa para otorgar un espacio apropiado a sus gallinas, cuando de pronto vio que se aproximaba un fuerte viento al que inicialmente no le dio importancia, pero que minutos después lo arrastró unos metros.
También vio cómo las calaminas de su casa eran elevadas, como si fueran papeles.
Para evitar que el viento lo arrastre más, corrió hacia la puerta de su habitación para agarrarse de ella y protegerse. Lo mismo hizo su esposa.
“Eso nos salvó la vida, no se que hubiera pasado si no me sujetaba de la puerta. En ese momento no sabía qué hacer, me quedé atontado y creía que iba a morir”, dijo.
Desde ese día, la vida de Pedro Mamaní cambió totalmente porque observó cómo en un par de minutos el tornado destruyó el trabajo de toda su vida.
Pedro, que se dedica a la agricultura, había comprado hace unos meses una computadora que le costó 500 dólares, que por el tornado quedó totalmente dañada.
En un lote baldío detrás de su casa quedaron los restos de su techo y las canaletas que fueron arrastradas por el tornado.
“Para reparar los destrozos tuve que prestarme dinero, porque las calaminas y el cemento que me dio la Gobernación fueron insuficientes”, dijo a tiempo de pedir más ayuda a las autoridades.
NI LA TIENDA SE SALVÓ
A unas tres cuadras de la casa de Pedro Mamaní se encuentra la vivienda de las hermanas Cinthia y María Lazarte, una de las familias que perdió hasta sus ingresos económicos a causa del tornado.
María, la menor de las dos hermanas, estaba en su tienda en el momento en el que ocurrió el tornado.
Dijo que vio venir un viento fuerte y atinó a cerrar la puerta de la tienda, pero cuando intentó salir del cuarto ya era tarde porque el tornado pasaba justo por su casa.
“Era un sonido terrible y sólo quería que termine. Cerré los ojos, porque si los tenía abiertos quizás hubiera sido peor, me hubiera tratado de mover”, dijo entre lágrimas.
Mientras María estaba en la tienda, su hermana Cinthia vivió el tornado en la habitación que estaba al lado. Un fuerte sonido, parecido al de una volqueta descargando piedras llamó su atención y fue entonces que decidió salir a ver, pero cuando se acercó a la puerta observó a su gato correr por el patio, por lo que decidió quedarse en la habitación.
Sin embargo, nunca pensó que el tornado provocaría la caída del techo del cuarto donde estaba.
“Fue en ese instante que empecé a orar para no morir aplastada, y pensé en esconderme debajo la cama”, relató y agregó que en ese momento se acordó que su hermana estaba en la tienda por lo que salió del cuarto sin pensar en lo que le podía pasar.
En ese momento, el tornado ya había terminado y al salir al patio de su casa solamente pudo observar que todo estaba destruido.
“Corrí y abracé a mi hermana, ambas llorábamos”, dijo con la voz entrecortada al recordar ese fatídico día.
Ambas no podían creer lo que había pasado en su casa y ninguna encontraba explicación.
Minutos después del tornado vino un granizado y la preocupación de las hermanas era evitar que toda la mercadería que tenían en la tienda se moje.
Cinthia y María no pudieron hacer mucho para tratar de salvar la mercadería de la tienda. Algunos vecinos, que salieron de sus casas asustados por el paso del tornado, acudieron a la vivienda de las hermanas Lazarte para ayudarles a trasladar sus cosas.
Lo poco que ahora les queda de la tienda es vendido a los vecinos del lugar en su patio, pero los ingresos para esta familia no son los mismos que antes.
“Nosotras vivimos de esta tienda, es nuestra fuente de trabajo para sacar adelante a nuestras hijas, pero el tornado se lo ha llevado todo”, dijo Cinthia.
A más de una semana del fenómeno, cinco funcionarios de la Alcaldía Municipal trabajan en la casa de las hermanas Lazarte para reconstruir los techos y los muros que fueron derribados por el tornado.
Las hermanas, que hasta ahora no pueden superar lo vivido en el momento del tornado, solamente dan gracias a Dios por no haber sido aplastadas por los techos y muros de su casa. Sin embargo, aseguraron que todavía no pueden dormir tranquilas porque tienen miedo de que el fenómeno se vuelva a repetir.
“Cuando hace viento ya tenemos miedo, nunca creímos que algo así nos iba a pasar justo a nosotras. Sólo esperamos que las lluvias no sean muy fuertes todavía, porque todas nuestras cosas que están a la intemperie se van a mojar”, agregó María.
Senamhi registró cuatro tornados en diferentes zonas desde 2006
El tornado del 16 de noviembre en Cochabamba no fue el único que se registró en el país. Desde el 2006 el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) identificó tres fenómenos similares a éste.
Los tres tornados se registraron en diferentes momentos y poblaciones del departamento de La Paz.
PRIMER TORNADO
El coordinador de Gestión de Riesgos del Senamhi, Félix Trujillo, indicó que el primer tornado registrado en el país fue en noviembre del 2006 en el lago Titicaca, ubicado en el lado oeste de La Paz.
El fenómeno se efectuó sobre el agua y después se desplazó a la zona de Huatajata. Cuando terminó de pasar -dijo Trujillo- se pudo observar una gran cantidad de peces muertos a las orillas del lago, los mismos que fueron succionados por el tornado.
SEGUNDO TORNADO
El 6 de noviembre del 2008, un tornado sorprendió, por primera vez, a la población de Suchez perteneciente a la provincia Franz Tamayo de La Paz. Sin embargo, días después de ocurrido el fenómeno natural el Senamhi tomó conocimiento, por lo que no hubo registro de la intensidad de los vientos y las condiciones en las que se produjo.
La gente de ese lugar reportó que el tornado dejó serios daños en sus viviendas, ya que se había llevado techos y puertas, además hizo caer muros e incluso se llevó a una oveja.
Según el reporte, al menos 35 familias fueron afectadas por ese tornado.
"Estaba en mi casa cuando empezó un viento fuerte que se llevó mi techo, luego empezó a llevarse mis cosas, tuve que agarrarme de la puerta porque parecía que me iba a llevar", relató Manuela Mamani días después del hecho a la red Erbol.
De este evento no se tienen imágenes del momento en el que pasaba el tornado por la lejanía en la que está ubicada esa población. El cantón Suchez, perteneciente al municipio de Pelechuco de la provincia Franz Tamayo de La Paz, es una población fronteriza con el Perú, ubicada a 375 kilómetros de la Sede de Gobierno.
Sus habitantes se dedican a la ganadería de camélidos y la explotación minera.
TERCER TORNADO
Aproximadamente dos meses después del tornado en Suchez, el 23 de enero del 2009, La Paz volvió a ser el escenario donde se formó el mismo fenómeno natural.
En esta ocasión el tornado se presentó en el municipio de El Alto. Sin embargo, el fenómeno no causó daños considerables.
Algunos alteños, admirados con lo que pasaba, lograron capturar imágenes del momento en el que el fenómeno natural se producía.
Según Trujillo, otros tornados de menor magnitud también se presentaron en el departamento de Oruro y del Beni entre el 2008 y 2010, pero no fueron registrados en la fecha exacta debido a la falta de recursos para realizar este tipo de trabajo.
CUARTO TORNADO
El reciente tornado del 10 de noviembre, que tuvo lugar en la zona de Pucara y La Maica en Cochabamba, es el cuarto fenómeno registrado en todo el país por el Senamhi.
Por primera vez, los pobladores de esa zona y personas de distintos sectores de la ciudad pudieron apreciar cómo el tornado se fue formando en el cielo cochabambino.
“Nunca en mi vida había visto algo igual. Cuando era pequeño mis padres me contaron que nunca hubo un tornado, creo que es la primera vez que ocurre algo así”, dijo Daniel Santiváñez.
PRIMERA MEDICIÓN
Asimismo, el tornado de Cochabamba es el primer fenómeno natural que fue medido por los expertos.
Los tres tornados anteriores no fueron medidos por el Senamhi, debido a la falta de equipos en lugares cercanos a donde se presentaron los fenómenos.
El tornado no pudo ser pronosticado, pero un par de horas después del hecho los meteorólogos del Senamhi y los pronosticadores de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea de Bolivia (Aasana) acudieron al lugar para tratar de identificar la intensidad del tornado, de acuerdo a los daños causados en las viviendas.
Algunas imágenes tomadas por pronosticadores de Aasana desde sus oficinas, ubicadas en el aeropuerto Jorge Wilstermann, también fueron útiles para determinar la magnitud del fenómeno.
El informe oficial del Senamhi indica que los vientos en el momento más destructivo del evento alcanzaron intensidades entre 80 hasta 140 kilómetros por hora.
El tornado tuvo una dimensión de cinco metros de diámetro y un movimiento de sudeste a noroeste y recorrió aproximadamente cinco kilómetros.
En el lago Titicaca mató varios peces
El tornado que se presentó en el 2006 en el lago Titicaca dejó como resultado la muerte de cientos de peces en ese lugar.
El tornado succionó a los peces y luego los arrastró hasta las orillas del lago.
En el segundo tornado que se presentó en La Paz también hubo daños en viviendas y una oveja murió por la fuerza del fenómeno.
Cochabamba una de las más afectadas
La presencia del primer tornado en Cochabamba dejó en la zona de Pucara y La Maica daños de consideración en la infraestructura de al menos 20 viviendas.
Una granja avícola también fue afectada por el fenómeno que a su paso provocó la muerte de 15 mil pollos bebés.
Los tres tornados se registraron en diferentes momentos y poblaciones del departamento de La Paz.
PRIMER TORNADO
El coordinador de Gestión de Riesgos del Senamhi, Félix Trujillo, indicó que el primer tornado registrado en el país fue en noviembre del 2006 en el lago Titicaca, ubicado en el lado oeste de La Paz.
El fenómeno se efectuó sobre el agua y después se desplazó a la zona de Huatajata. Cuando terminó de pasar -dijo Trujillo- se pudo observar una gran cantidad de peces muertos a las orillas del lago, los mismos que fueron succionados por el tornado.
SEGUNDO TORNADO
El 6 de noviembre del 2008, un tornado sorprendió, por primera vez, a la población de Suchez perteneciente a la provincia Franz Tamayo de La Paz. Sin embargo, días después de ocurrido el fenómeno natural el Senamhi tomó conocimiento, por lo que no hubo registro de la intensidad de los vientos y las condiciones en las que se produjo.
La gente de ese lugar reportó que el tornado dejó serios daños en sus viviendas, ya que se había llevado techos y puertas, además hizo caer muros e incluso se llevó a una oveja.
Según el reporte, al menos 35 familias fueron afectadas por ese tornado.
"Estaba en mi casa cuando empezó un viento fuerte que se llevó mi techo, luego empezó a llevarse mis cosas, tuve que agarrarme de la puerta porque parecía que me iba a llevar", relató Manuela Mamani días después del hecho a la red Erbol.
De este evento no se tienen imágenes del momento en el que pasaba el tornado por la lejanía en la que está ubicada esa población. El cantón Suchez, perteneciente al municipio de Pelechuco de la provincia Franz Tamayo de La Paz, es una población fronteriza con el Perú, ubicada a 375 kilómetros de la Sede de Gobierno.
Sus habitantes se dedican a la ganadería de camélidos y la explotación minera.
TERCER TORNADO
Aproximadamente dos meses después del tornado en Suchez, el 23 de enero del 2009, La Paz volvió a ser el escenario donde se formó el mismo fenómeno natural.
En esta ocasión el tornado se presentó en el municipio de El Alto. Sin embargo, el fenómeno no causó daños considerables.
Algunos alteños, admirados con lo que pasaba, lograron capturar imágenes del momento en el que el fenómeno natural se producía.
Según Trujillo, otros tornados de menor magnitud también se presentaron en el departamento de Oruro y del Beni entre el 2008 y 2010, pero no fueron registrados en la fecha exacta debido a la falta de recursos para realizar este tipo de trabajo.
CUARTO TORNADO
El reciente tornado del 10 de noviembre, que tuvo lugar en la zona de Pucara y La Maica en Cochabamba, es el cuarto fenómeno registrado en todo el país por el Senamhi.
Por primera vez, los pobladores de esa zona y personas de distintos sectores de la ciudad pudieron apreciar cómo el tornado se fue formando en el cielo cochabambino.
“Nunca en mi vida había visto algo igual. Cuando era pequeño mis padres me contaron que nunca hubo un tornado, creo que es la primera vez que ocurre algo así”, dijo Daniel Santiváñez.
PRIMERA MEDICIÓN
Asimismo, el tornado de Cochabamba es el primer fenómeno natural que fue medido por los expertos.
Los tres tornados anteriores no fueron medidos por el Senamhi, debido a la falta de equipos en lugares cercanos a donde se presentaron los fenómenos.
El tornado no pudo ser pronosticado, pero un par de horas después del hecho los meteorólogos del Senamhi y los pronosticadores de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea de Bolivia (Aasana) acudieron al lugar para tratar de identificar la intensidad del tornado, de acuerdo a los daños causados en las viviendas.
Algunas imágenes tomadas por pronosticadores de Aasana desde sus oficinas, ubicadas en el aeropuerto Jorge Wilstermann, también fueron útiles para determinar la magnitud del fenómeno.
El informe oficial del Senamhi indica que los vientos en el momento más destructivo del evento alcanzaron intensidades entre 80 hasta 140 kilómetros por hora.
El tornado tuvo una dimensión de cinco metros de diámetro y un movimiento de sudeste a noroeste y recorrió aproximadamente cinco kilómetros.
En el lago Titicaca mató varios peces
El tornado que se presentó en el 2006 en el lago Titicaca dejó como resultado la muerte de cientos de peces en ese lugar.
El tornado succionó a los peces y luego los arrastró hasta las orillas del lago.
En el segundo tornado que se presentó en La Paz también hubo daños en viviendas y una oveja murió por la fuerza del fenómeno.
Cochabamba una de las más afectadas
La presencia del primer tornado en Cochabamba dejó en la zona de Pucara y La Maica daños de consideración en la infraestructura de al menos 20 viviendas.
Una granja avícola también fue afectada por el fenómeno que a su paso provocó la muerte de 15 mil pollos bebés.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Bolivia es vulnerable a tornados y aún no hay equipos de alerta
La formación de un tornado de pequeña magnitud en Cochabamba causó preocupación en Bolivia acerca de la presentación de este nuevo fenómeno que hizo sentir su fuerza en una zona poblada de la ciudad como La Maica y Pucara.
Para que este tipo de fenómenos naturales se presenten solamente se requiere la presencia de ciertas condiciones climáticas, pero ningún territorio está libre de ser escenario de un tornado en Bolivia.
Todo el territorio nacional es vulnerable a los tornados, fue la respuesta que dio el coordinador de Gestión de Riesgos del Servicio Nacional de Hidrología y Meteorología (Senamhi), Félix Trujillo, al consultarle acerca de los sectores donde se podría presentar el fenómeno.
El director regional del Senamhi, Érick Sossa, indicó que las zonas donde existen picos, quebradas o algún tipo de accidentes geográficos es más difícil que el fenómeno se presente. Sin embargo, Trujillo aseguró que en otros países también se han presentado tornados en esas zonas.
“El lugar y el territorio no es importante, lo único que se requieren son las condiciones climáticas”, dijo el experto.
Por su parte, la jefa de la Unidad de Pronósticos del Senamhi, Marisol Portugal, señaló que existen las probabilidades de que un fenómeno de este tipo se repitan. Indicó que no se puede descartar otro posible tornado porque los antecedentes en el país han demostrado que el fenómeno se puede dar en cualquier parte y en cualquier momento.
“Lo único que se requiere son las condiciones climáticas, si éstas se dan puede haber otro tornado”, recalcó.
MEDICIÓN
A la vulnerabilidad existente en todo el territorio nacional con respecto a estos fenómenos, se suma le preocupación de la inexistencia de equipos tecnológicos para poder alertar los tornados.
Bolivia ya tiene el registro de cuatro tornados que dejaron daños materiales en el país y ninguno pudo ser alertado a la población por la falta de equipos.
La formación del tornado en la zona de Pucara y La Maica en Cochabamba despertó en el Senamhi un mayor interés por seguir investigando estos fenómenos, por lo que partir de esa fecha los expertos que trabajan en la institución están realizando un monitoreo de las condiciones climáticas que podrían derivar en un tornado.
Trujillo dio a conocer que el seguimiento de estas condiciones se lo hace a través de imágenes satelitales con las cuales es muy difícil alertar un tornado, ya que este tipo de medición no es el más adecuado y recomendable para emitir una alerta.
“Estamos haciendo un análisis de las condiciones atmosféricas, de la formación de tormentas, condiciones de humedad en niveles bajos y aire seco en niveles medios, para ver si se puede dar este tipo de fenómenos, pero solamente con la imagen satelital es muy difícil poder alertar si se va a presentar un tornado o no”, dijo.
Sossa agregó que en Cochabamba se está haciendo el mismo monitoreo y que en caso de que las condiciones para este tipo de fenómeno se den, la información será transmitida a la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación para que se tomen las previsiones.
SE NECESITAN RADARES
Hace dos años y luego de la formación de tres tornados en La Paz, el Senamhi solicitó al Gobierno Central la adquisición de una red de radares meteorológicos para tratar de hacer un pronóstico de este fenómeno, pedido que fue negado por las autoridades debido a la falta de recursos económicos.
El Senamhi reconoció que la tecnología de estos equipos es bastante costosa, ya que cada radar tiene un precio aproximado de un millón y medio de dólares. Pero eso no es todo, pues el mantenimiento de estos equipos de manera anual demanda un monto de 200 mil dólares.
El coordinador de riesgos del Senamhi manifestó que se está tratando de hacer gestiones para obtener cooperación internacional.
La posibilidad de contar con este tipo de equipos en el país permitiría emitir alertas acerca de estos fenómenos, aunque éstos se podrían realizar solamente minutos u horas antes de que se presente el posible tornado.
Existen diferentes tipos de radares meteorológicos, algunos hacen seguimiento hasta 200 kilómetros y funcionan muy bien en la zona de las llanuras, otros necesarios para la orografía de Cochabamba registran las condiciones climáticas a unos 20 ó 30 kilómetros.
NUEVAS NORMATIVAS
Tanto las autoridades del Senamhi como el director de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea, Jorge Aldunate, coincidieron en indicar que las normas vigentes para la construcción de edificaciones en el país deben ser modificadas para enfrentar cualquier fenómeno climatológico.
Tal como sucede en otros países, en Bolivia se deben tomar en cuenta la construcción de edificaciones reforzadas con techos bien seguros e incluso se recomienda hacer sótanos donde la gente pueda refugiarse en caso de un tornado, mucho mayor al registrado el 16 de noviembre en Cochabamba.
Para que este tipo de fenómenos naturales se presenten solamente se requiere la presencia de ciertas condiciones climáticas, pero ningún territorio está libre de ser escenario de un tornado en Bolivia.
Todo el territorio nacional es vulnerable a los tornados, fue la respuesta que dio el coordinador de Gestión de Riesgos del Servicio Nacional de Hidrología y Meteorología (Senamhi), Félix Trujillo, al consultarle acerca de los sectores donde se podría presentar el fenómeno.
El director regional del Senamhi, Érick Sossa, indicó que las zonas donde existen picos, quebradas o algún tipo de accidentes geográficos es más difícil que el fenómeno se presente. Sin embargo, Trujillo aseguró que en otros países también se han presentado tornados en esas zonas.
“El lugar y el territorio no es importante, lo único que se requieren son las condiciones climáticas”, dijo el experto.
Por su parte, la jefa de la Unidad de Pronósticos del Senamhi, Marisol Portugal, señaló que existen las probabilidades de que un fenómeno de este tipo se repitan. Indicó que no se puede descartar otro posible tornado porque los antecedentes en el país han demostrado que el fenómeno se puede dar en cualquier parte y en cualquier momento.
“Lo único que se requiere son las condiciones climáticas, si éstas se dan puede haber otro tornado”, recalcó.
MEDICIÓN
A la vulnerabilidad existente en todo el territorio nacional con respecto a estos fenómenos, se suma le preocupación de la inexistencia de equipos tecnológicos para poder alertar los tornados.
Bolivia ya tiene el registro de cuatro tornados que dejaron daños materiales en el país y ninguno pudo ser alertado a la población por la falta de equipos.
La formación del tornado en la zona de Pucara y La Maica en Cochabamba despertó en el Senamhi un mayor interés por seguir investigando estos fenómenos, por lo que partir de esa fecha los expertos que trabajan en la institución están realizando un monitoreo de las condiciones climáticas que podrían derivar en un tornado.
Trujillo dio a conocer que el seguimiento de estas condiciones se lo hace a través de imágenes satelitales con las cuales es muy difícil alertar un tornado, ya que este tipo de medición no es el más adecuado y recomendable para emitir una alerta.
“Estamos haciendo un análisis de las condiciones atmosféricas, de la formación de tormentas, condiciones de humedad en niveles bajos y aire seco en niveles medios, para ver si se puede dar este tipo de fenómenos, pero solamente con la imagen satelital es muy difícil poder alertar si se va a presentar un tornado o no”, dijo.
Sossa agregó que en Cochabamba se está haciendo el mismo monitoreo y que en caso de que las condiciones para este tipo de fenómeno se den, la información será transmitida a la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación para que se tomen las previsiones.
SE NECESITAN RADARES
Hace dos años y luego de la formación de tres tornados en La Paz, el Senamhi solicitó al Gobierno Central la adquisición de una red de radares meteorológicos para tratar de hacer un pronóstico de este fenómeno, pedido que fue negado por las autoridades debido a la falta de recursos económicos.
El Senamhi reconoció que la tecnología de estos equipos es bastante costosa, ya que cada radar tiene un precio aproximado de un millón y medio de dólares. Pero eso no es todo, pues el mantenimiento de estos equipos de manera anual demanda un monto de 200 mil dólares.
El coordinador de riesgos del Senamhi manifestó que se está tratando de hacer gestiones para obtener cooperación internacional.
La posibilidad de contar con este tipo de equipos en el país permitiría emitir alertas acerca de estos fenómenos, aunque éstos se podrían realizar solamente minutos u horas antes de que se presente el posible tornado.
Existen diferentes tipos de radares meteorológicos, algunos hacen seguimiento hasta 200 kilómetros y funcionan muy bien en la zona de las llanuras, otros necesarios para la orografía de Cochabamba registran las condiciones climáticas a unos 20 ó 30 kilómetros.
NUEVAS NORMATIVAS
Tanto las autoridades del Senamhi como el director de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea, Jorge Aldunate, coincidieron en indicar que las normas vigentes para la construcción de edificaciones en el país deben ser modificadas para enfrentar cualquier fenómeno climatológico.
Tal como sucede en otros países, en Bolivia se deben tomar en cuenta la construcción de edificaciones reforzadas con techos bien seguros e incluso se recomienda hacer sótanos donde la gente pueda refugiarse en caso de un tornado, mucho mayor al registrado el 16 de noviembre en Cochabamba.
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