El número de muertos por el terremoto y posterior tsunami en Japón alcanzó 12.009 personas, mientras 15.472 personas se encuentran desaparecidas, según informes oficiales del Gobierno publicadas por la agencia de noticias Kyodo.
Señala que la operadora de la averiada central nuclear Fukushima-1, Tepco, reportó el hallazgo de los cuerpos sin vida de dos trabajadores de la planta atómica, que desaparecieron el 11 de marzo, informa Ria Novosti.
Las labores de rescate continúan para sellar la fuga de agua radiactiva en el Océano Pacífico que se filtra a través de las grietas en la accidentada central nuclear.
El terremoto de nueve grados de magnitud y el tsunami que le siguió el 11 de marzo arrasaron la costa nordeste de Japón y dejaron fuera de servicio los sistemas de refrigeración en las centrales nucleares de Fukushima-1 y Fukushima-2. Como consecuencia, se produjeron explosiones en varios reactores ocasionando emisiones radiactivas.
Las autoridades evacuaron a la población en un radio de 20 kilómetros en torno a las plantas y prohibieron los vuelos en un perímetro de 30 kilómetros. Poco después se reportó la contaminación radiactiva del aire, el agua potable y los productos alimenticios.
lunes, 4 de abril de 2011
Japón echa 11.500 toneladas de agua radiactiva al océano
La empresa japonesa TEPCO, operadora de la maltrecha planta nuclear de Fukushima, ha comenzado a verter las 11.500 toneladas de agua radiactiva procedente de la central que planea lanzar al Océano Pacífico, según un portavoz de la compañía, que lamentó el "sufrimiento" que están causando a los habitantes de la zona.
Tokyo Electric Power (TEPCO) afirma que la concentración de radiactividad del agua es cien veces mayor al límite legal, lo que consideró relativamente bajo.
Según la página web del diario japonés �Yomiuri�, 10.000 toneladas proceden de depósitos especiales de la planta nuclear, mientras que otras 1.500 se encontraban en el interior de los reactores 5 y 6.
El objetivo es habilitar espacio en esos lugares para poder trasladar allí el agua con una radiactividad aún más elevada que inunda los edificios de turbinas de los reactores 1, 2 y 3, y que dificulta seriamente las labores de los operarios de TEPCO para enfriarlos.
Filtración precocupante
Desde hace días se está produciendo una filtración de agua contaminada al mar desde Fukushima que, por su elevado nivel de radiactividad, se sospecha proviene del núcleo del reactor 2.
Este lunes los operarios de TEPCO vertieron líquido con colorante en un túnel cercano a ese reactor para tratar de determinar la ruta por la que el agua radiactiva se filtra al mar.
El líquido, de color blanco, fue introducido en un túnel que conduce a la fosa donde este sábado se detectó una grieta de unos 20 centímetros, que permite que agua con una elevada radiactividad se escape al mar.
La filtración se intentó detener sellando la grieta con hormigón e inyectando polímero en polvo para absorber el agua, pero ninguno de esos recursos tuvo éxito.
TEPCO baraja varias posibilidades para detener la fuga al mar, como tratar de tapar la grieta con productos químicos o instalar una barrera en el litoral para contener el agua radiactiva.
La planta de Fukushima se quedó averiada el pasado 11 de marzo por el fuerte terremoto de 9 grados en la escala Richter y posterior tsunami, que inundó la central con olas de hasta 14 metros.
Desde entonces los trabajadores de TEPCO intentan refrigerar los seis reactores de la planta, pero sus esfuerzos se han visto dificultados por constantes problemas, como la excesiva radiactividad en el agua que inunda parte de las instalaciones, y ahora una de sus prioridades es drenarla.
�No tenemos elección�
"Nosotros no tenemos otra elección que la de arrojar este agua contaminada en el océano, como medida de seguridad", ha manifestado el portavoz del gobierno, Yukio Edano.
En medio de la preocupación general por la evolución de la delicada situación de la planta nuclear de Fukushima, a partir de este lunes se celebra en Viena a la quinta reunión de revisión de la Convención de Seguridad Nuclear (CSN).
El objetivo de esta cita es crear "instrumentos de incentivo, basados en el interés común de conseguir un nivel superior de seguridad".
sábado, 2 de abril de 2011
“Samuráis” de Fukushima están destinados a morir
Los 300 trabajadores, entre bomberos y personal (conocidos como “liquidadores” o “samuráis”), que desde el pasado 11 de marzo trabajan en turnos rotatorios de 50 para atajar la crisis de la central de Fukushima sólo "esperan morir" ante los altos niveles de radiación a los que han estado y están expuestos.
La madre de uno de estos “liquidadores” declaró al diario británico “The Daily Telegraph” que su hijo y el resto de trabajadores se han reunido y han discutido sobre su situación llegando a la conclusión de que su única posibilidad es la muerte. "Mi hijo y sus colegas han analizado detenidamente su situación y se han resignado a morir si es necesario a largo plazo", afirmó la mujer.
Además, una serie de mails, revelados por la prensa y que fueron enviados por los “liquidadores” a familiares y miembros de la empresa eléctrica Tepco revelan las extremas condiciones en las que se encuentran.
"Llorar es inútil. Si estamos en el infierno ahora todo lo que se puede hacer es trepar hasta el cielo. Por favor, tengan cuidado con la fuerza oculta de la energía nuclear. Me aseguraré de que vayamos a recuperarnos", registra uno de los correos.
"Llevamos en los trabajos de reparación desde que ocurrió el terremoto. La ciudad en la que vivo, Namie-machi, fue arrasada por el tsunami. Mis padres fueron arrastrados por el tsunami y aún no sé dónde están. Estoy encadenado en un trabajo extremadamente duro bajo estas condiciones mentales. ¡No puedo más!", se angustia otro empleado en Fukushima.
"Todo el mundo ha perdido todo -su casa, su trabajo, su escuela, sus amigos, sus familias. ¿Quién puede soportar esta realidad? Yo te ruego que compartas esta realidad con la gente dentro y fuera de la empresa", reza otro de los mails.
Mientras los conocidos en Japón como los “samuráis de Fukushima” temen por su vida, la empresa dueña de la central, Tepco, anunció que debido a la escasez de medidores con los que se cuenta en la central se decidió reducir el número de personas que trabajan en la planta.
Ante esta situación, la empresa anunció que "hasta que no haya uno para cada trabajador, van a reducir el número de ellos que trabajan en la planta".
Poca seguridad
En declaraciones a NHK, uno de los trabajadores que ya ha abandonado Fukushima afirmó que sólo hay uno o dos medidores por cada grupo de trabajo, con lo que no siempre puedes medir a cuánta radiación estás expuesto.
Así, sólo los jefes de las cuadrillas cuentan con un medidor, lo que aumenta el riesgo de exposición del resto de trabajadores. De hecho, unos 180 han tenido que trabajar sin esta máquina durante todo un día.
Los temores sobre posibles fugas en la planta aumentaron después de que se hallará restos de yodo radiactivo en el agua de mar en niveles que superan 4.385 veces el límite legal.
PREDISPOSICIÓN
Es el caso de un trabajador de mantenimiento de 31 años, que en una entrevista concedida a la BBC y que pidió reservar su nombre, dijo que estaría dispuesto a volver a la planta.
"Si fuera posible, me gustaría volver a trabajar allí. Pero no podemos hacer nada. Las personas que están trabajando allí son expertos de Tepco", afirmó.
Aún así, conociendo de primera mano los riesgos, este trabajador reconoce que volvería a trabajar la planta. Él y otros trabajadores quieren "ayudar a las personas”.
La madre de uno de estos “liquidadores” declaró al diario británico “The Daily Telegraph” que su hijo y el resto de trabajadores se han reunido y han discutido sobre su situación llegando a la conclusión de que su única posibilidad es la muerte. "Mi hijo y sus colegas han analizado detenidamente su situación y se han resignado a morir si es necesario a largo plazo", afirmó la mujer.
Además, una serie de mails, revelados por la prensa y que fueron enviados por los “liquidadores” a familiares y miembros de la empresa eléctrica Tepco revelan las extremas condiciones en las que se encuentran.
"Llorar es inútil. Si estamos en el infierno ahora todo lo que se puede hacer es trepar hasta el cielo. Por favor, tengan cuidado con la fuerza oculta de la energía nuclear. Me aseguraré de que vayamos a recuperarnos", registra uno de los correos.
"Llevamos en los trabajos de reparación desde que ocurrió el terremoto. La ciudad en la que vivo, Namie-machi, fue arrasada por el tsunami. Mis padres fueron arrastrados por el tsunami y aún no sé dónde están. Estoy encadenado en un trabajo extremadamente duro bajo estas condiciones mentales. ¡No puedo más!", se angustia otro empleado en Fukushima.
"Todo el mundo ha perdido todo -su casa, su trabajo, su escuela, sus amigos, sus familias. ¿Quién puede soportar esta realidad? Yo te ruego que compartas esta realidad con la gente dentro y fuera de la empresa", reza otro de los mails.
Mientras los conocidos en Japón como los “samuráis de Fukushima” temen por su vida, la empresa dueña de la central, Tepco, anunció que debido a la escasez de medidores con los que se cuenta en la central se decidió reducir el número de personas que trabajan en la planta.
Ante esta situación, la empresa anunció que "hasta que no haya uno para cada trabajador, van a reducir el número de ellos que trabajan en la planta".
Poca seguridad
En declaraciones a NHK, uno de los trabajadores que ya ha abandonado Fukushima afirmó que sólo hay uno o dos medidores por cada grupo de trabajo, con lo que no siempre puedes medir a cuánta radiación estás expuesto.
Así, sólo los jefes de las cuadrillas cuentan con un medidor, lo que aumenta el riesgo de exposición del resto de trabajadores. De hecho, unos 180 han tenido que trabajar sin esta máquina durante todo un día.
Los temores sobre posibles fugas en la planta aumentaron después de que se hallará restos de yodo radiactivo en el agua de mar en niveles que superan 4.385 veces el límite legal.
PREDISPOSICIÓN
Es el caso de un trabajador de mantenimiento de 31 años, que en una entrevista concedida a la BBC y que pidió reservar su nombre, dijo que estaría dispuesto a volver a la planta.
"Si fuera posible, me gustaría volver a trabajar allí. Pero no podemos hacer nada. Las personas que están trabajando allí son expertos de Tepco", afirmó.
Aún así, conociendo de primera mano los riesgos, este trabajador reconoce que volvería a trabajar la planta. Él y otros trabajadores quieren "ayudar a las personas”.
Trabajadores de Fukushima sólo esperan la muerte
Los 400 trabajadores, entre bomberos y personal, que desde el pasado 11 de marzo trabajan en turnos rotatorios de 50 para atajar la crisis de la central de Fukushima sólo “esperan morir” ante los altos niveles de radiación a los que han estado y están expuestos.
La madre de uno de estos liquidadores confesó al diario británico The Daily Telegraph que su hijo y el resto de trabajadores se reunieron y discutieron sobre su situación llegando a la conclusión de que su única posibilidad es la muerte.
“Mi hijo y sus colegas han analizado su situación y se han resignado a morir si es necesario a largo plazo”, afirmó la mujer.
Además, una serie de correos electrónicos revelados por la prensa y que fueron enviados por los liquidadores a familiares y miembros de TEPCO, la empresa responsable de la central nuclear, describe las extremas condiciones en las que se encuentran, destaca el periódico El Mundo de Madrid.
“Zona de guerra”
“Todo el mundo ha perdido todo -su casa, su trabajo, su escuela, sus amigos, sus familias. ¿Quién puede soportar esta realidad? Yo te ruego que compartas esta realidad con la gente dentro y fuera de la empresa”, reza uno de los correos electrónicos “Esto es como una zona de guerra”.
Mientras los conocidos en Japón como los “samuráis de Fukushima” temen por su vida, TEPCO anunció que debido a la escasez de medidores con los que se cuenta en la central se ha decidido reducir el número de personas que trabaja en la planta.
“Hasta que no haya uno para cada trabajador, van a reducir el número de ellos que trabajan en la planta”, señala un comunicado oficial. En declaraciones al canal de televisión NHK, uno de los trabajadores que abandonó Fukushima afirmó que sólo hay uno o dos medidores por cada grupo de trabajo, con lo que no siempre puedes medir a cuánta radiación estás expuesto.
Así, sólo los jefes de las cuadrillas cuentan con un medidor, lo que aumenta el riesgo de exposición del resto de trabajadores. De hecho, unos 180 han tenido que trabajar sin esta máquina durante todo un día.
Por otro lado, el primer ministro japonés, Naoto Kan, dijo ayer que es “difícil” determinar cuándo concluirá la crisis de la planta nuclear de Fukushima.
“La estabilidad no se ha alcanzado, pero estamos preparados para cualquier situación posible y concebible” en Fukushima, indicó en rueda de prensa Kan, citado por la agencia EFE.
El Primer Ministro se mostró convencido de que “se conseguirá estabilizar” la planta de Fukushima a través de la refrigeración de sus reactores e indicó que se está trabajando con expertos y los ingenieros de Tepco , operadora de la central accidentada, a tal efecto.
Crisis nuclear
# Protesta Un vehículo con altoparlantes de activistas ecológicos contrarios a la energía nuclear irrumpió en el sitio de la central de Fukushima forzando uno de los ingresos.
# Víctimas El total de muertos por el terremoto y tsunami del pasado día 11 en Japón se elevó a 11.578 y los desaparecidos suman 16.451, informó la Policía.
# Búsqueda Miles de soldados japoneses y estadounidenses lanzaron ayer una gran operación aérea y marítima para recobrar los cuerpos de los muertos por el sismo y el tsunami.
La madre de uno de estos liquidadores confesó al diario británico The Daily Telegraph que su hijo y el resto de trabajadores se reunieron y discutieron sobre su situación llegando a la conclusión de que su única posibilidad es la muerte.
“Mi hijo y sus colegas han analizado su situación y se han resignado a morir si es necesario a largo plazo”, afirmó la mujer.
Además, una serie de correos electrónicos revelados por la prensa y que fueron enviados por los liquidadores a familiares y miembros de TEPCO, la empresa responsable de la central nuclear, describe las extremas condiciones en las que se encuentran, destaca el periódico El Mundo de Madrid.
“Zona de guerra”
“Todo el mundo ha perdido todo -su casa, su trabajo, su escuela, sus amigos, sus familias. ¿Quién puede soportar esta realidad? Yo te ruego que compartas esta realidad con la gente dentro y fuera de la empresa”, reza uno de los correos electrónicos “Esto es como una zona de guerra”.
Mientras los conocidos en Japón como los “samuráis de Fukushima” temen por su vida, TEPCO anunció que debido a la escasez de medidores con los que se cuenta en la central se ha decidido reducir el número de personas que trabaja en la planta.
“Hasta que no haya uno para cada trabajador, van a reducir el número de ellos que trabajan en la planta”, señala un comunicado oficial. En declaraciones al canal de televisión NHK, uno de los trabajadores que abandonó Fukushima afirmó que sólo hay uno o dos medidores por cada grupo de trabajo, con lo que no siempre puedes medir a cuánta radiación estás expuesto.
Así, sólo los jefes de las cuadrillas cuentan con un medidor, lo que aumenta el riesgo de exposición del resto de trabajadores. De hecho, unos 180 han tenido que trabajar sin esta máquina durante todo un día.
Por otro lado, el primer ministro japonés, Naoto Kan, dijo ayer que es “difícil” determinar cuándo concluirá la crisis de la planta nuclear de Fukushima.
“La estabilidad no se ha alcanzado, pero estamos preparados para cualquier situación posible y concebible” en Fukushima, indicó en rueda de prensa Kan, citado por la agencia EFE.
El Primer Ministro se mostró convencido de que “se conseguirá estabilizar” la planta de Fukushima a través de la refrigeración de sus reactores e indicó que se está trabajando con expertos y los ingenieros de Tepco , operadora de la central accidentada, a tal efecto.
Crisis nuclear
# Protesta Un vehículo con altoparlantes de activistas ecológicos contrarios a la energía nuclear irrumpió en el sitio de la central de Fukushima forzando uno de los ingresos.
# Víctimas El total de muertos por el terremoto y tsunami del pasado día 11 en Japón se elevó a 11.578 y los desaparecidos suman 16.451, informó la Policía.
# Búsqueda Miles de soldados japoneses y estadounidenses lanzaron ayer una gran operación aérea y marítima para recobrar los cuerpos de los muertos por el sismo y el tsunami.
viernes, 1 de abril de 2011
Por segunda vez, operadora de la central de Fukushima entrega datos erróneos
La empresa TEPCO, operadora de la central nuclear de Fukushima, entregó hoy datos erróneos sobre la radioactividad en la zona por segunda vez en una semana, en medio de las críticas de la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón.
El organismo nipón para la seguridad nuclear afirmó que los datos sobre la contaminación del agua subterránea de Fukushima, que según TEPCO mostró niveles de yodo radioactivo 10.000 veces sobre el límite legal, no son fiables.
La Agencia explicó que los análisis del agua cerca del reactor 1 de la central deberán ser revisados a la baja, ya que se han detectado errores en los programas de mediciones de TEPCO para materiales como telurio, molibdeno o circonio.
Hidehiko Nishiyama, portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear, calificó de "extremadamente lamentable" que la operadora haya ofrecido por segunda vez datos incorrectos de radiación en la planta en apenas una semana.
El domingo pasado, la eléctrica dijo que había detectado una concentración de radiactividad 10 millones de veces superior a lo normal en el agua que anegaba una zona del edificio de turbinas del reactor 2, pero después precisó que el dato era excesivo y debía ser analizado de nuevo.
"TEPCO afronta una grave situación y no está cumpliendo las expectativas de quienes están muy preocupados por la compañía. Sus datos deberían ser fiables", dijo Nishiyama, citado por la agencia local Kyodo.
La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón también criticó las condiciones en las que los operarios trabajan para controlar los reactores de Fukushima, al asegurar que no disponen de los dosímetros necesarios.
Algunos empleados comparten dosímetros -que miden las dosis de radiación absorbidas- mientras realizan una misma labor, algo que "no es deseable desde el punto de vista de la seguridad", según Nishiyama.
Fuentes de TEPCO citadas por Kyodo señalaron que el tsunami estropeó casi todos los 5.000 dosímetros de los que disponía la central y sólo 320 están en funcionamiento, aunque para ayer la empresa ya había conseguido otro centenar.
Los esfuerzos de los trabajadores se centran hoy en vaciar tanques a fin de almacenar el agua contaminada con la radiación, que ha inundado varias zonas de las unidades 1, 2, 3 y 4 y dificulta las labores para enfriar los reactores.
Además, está previsto que TEPCO comience hoy a rociar con resina algunas zonas de la planta para evitar que el polvo radiactivo se extienda con el viento y la lluvia.
Está previsto que en dos semanas se viertan sobre la planta nuclear de Fukushima un total de 60.000 litros de resina.
El organismo nipón para la seguridad nuclear afirmó que los datos sobre la contaminación del agua subterránea de Fukushima, que según TEPCO mostró niveles de yodo radioactivo 10.000 veces sobre el límite legal, no son fiables.
La Agencia explicó que los análisis del agua cerca del reactor 1 de la central deberán ser revisados a la baja, ya que se han detectado errores en los programas de mediciones de TEPCO para materiales como telurio, molibdeno o circonio.
Hidehiko Nishiyama, portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear, calificó de "extremadamente lamentable" que la operadora haya ofrecido por segunda vez datos incorrectos de radiación en la planta en apenas una semana.
El domingo pasado, la eléctrica dijo que había detectado una concentración de radiactividad 10 millones de veces superior a lo normal en el agua que anegaba una zona del edificio de turbinas del reactor 2, pero después precisó que el dato era excesivo y debía ser analizado de nuevo.
"TEPCO afronta una grave situación y no está cumpliendo las expectativas de quienes están muy preocupados por la compañía. Sus datos deberían ser fiables", dijo Nishiyama, citado por la agencia local Kyodo.
La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón también criticó las condiciones en las que los operarios trabajan para controlar los reactores de Fukushima, al asegurar que no disponen de los dosímetros necesarios.
Algunos empleados comparten dosímetros -que miden las dosis de radiación absorbidas- mientras realizan una misma labor, algo que "no es deseable desde el punto de vista de la seguridad", según Nishiyama.
Fuentes de TEPCO citadas por Kyodo señalaron que el tsunami estropeó casi todos los 5.000 dosímetros de los que disponía la central y sólo 320 están en funcionamiento, aunque para ayer la empresa ya había conseguido otro centenar.
Los esfuerzos de los trabajadores se centran hoy en vaciar tanques a fin de almacenar el agua contaminada con la radiación, que ha inundado varias zonas de las unidades 1, 2, 3 y 4 y dificulta las labores para enfriar los reactores.
Además, está previsto que TEPCO comience hoy a rociar con resina algunas zonas de la planta para evitar que el polvo radiactivo se extienda con el viento y la lluvia.
Está previsto que en dos semanas se viertan sobre la planta nuclear de Fukushima un total de 60.000 litros de resina.
El terremoto modificó forma de los océanos
El terremoto de 9 grados en la escala de Richter que sacudió Japón el pasado 11 de marzo habrá modificado la forma de los océanos debido a su fuerte intensidad. Así dijeron expertos en observación de la Tierra reunidos en la Universidad Politécnica de Múnich (Alemania) para presentar los primeros resultados del satélite europeo GOCE (acrónimo en inglés de Explorador de la Circulación Oceánica y de la Gravedad).
Roland Pail, experto de la Universidad Politécnica de Múnich, dio por seguro que el terremoto de Japón ha influido en la forma del geoide, ya que fue "un movimiento masivo".
Pail dijo que por suerte el satélite GOCE pasó por la zona del terremoto un día después de la catástrofe, por lo que los datos y las imágenes recopiladas mostrarán con seguridad una modificación con respecto a la información anterior.
El geoide es una superficie de referencia fundamental para medir con precisión la circulación oceánica, los cambios del nivel del mar o dinámica del hielo.
Roland Pail, experto de la Universidad Politécnica de Múnich, dio por seguro que el terremoto de Japón ha influido en la forma del geoide, ya que fue "un movimiento masivo".
Pail dijo que por suerte el satélite GOCE pasó por la zona del terremoto un día después de la catástrofe, por lo que los datos y las imágenes recopiladas mostrarán con seguridad una modificación con respecto a la información anterior.
El geoide es una superficie de referencia fundamental para medir con precisión la circulación oceánica, los cambios del nivel del mar o dinámica del hielo.
Un sismo de 4,9 grados sacude parte de Potosí de sin causar daños
Un sismo de 4,9 grados en la escala de Richter se registró hoy en Potosí sin que por el momento se hayan reportado víctimas ni daños materiales, informó el Observatorio Sismológico de San Calixto.
El analista geólogo del observatorio Teddy Griffith dijo que el sismo se registró hoy a las 10.50 hora local en una zona de la provincia de Nor Lípez, situada a 290 kilómetros al suroeste de la ciudad de Potosí, cerca de la frontera con Chile.
Según el experto, los sismos son comunes en ese sector, aunque suelen tener menor magnitud.
El analista geólogo del observatorio Teddy Griffith dijo que el sismo se registró hoy a las 10.50 hora local en una zona de la provincia de Nor Lípez, situada a 290 kilómetros al suroeste de la ciudad de Potosí, cerca de la frontera con Chile.
Según el experto, los sismos son comunes en ese sector, aunque suelen tener menor magnitud.
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